Este es el horóscopo semanal del 9 al 15 de febrero para
TAURO de Sol & Ascendente.
Tauro, esta semana no viene a acomodarte la vida, viene a sacudirte el alma. Estamos en plena temporada de eclipses, el primer eclipse del año ya se siente en el aire, y tú estás entrando en un punto donde tus relaciones, tus sueños y tu sentido de pertenencia empiezan a redefinirse desde un lugar mucho más honesto. Nada de lo que ocurra ahora es casualidad. Todo tiene una intención de destino.
Mercurio y Pallas se unen en Piscis y activan una claridad distinta: no mental, sino espiritual. Empiezas a ver con otros ojos a las personas que te rodean, a tus amistades, a tu comunidad, a los proyectos que compartes con otros. Te preguntas quién sí vibra contigo y quién solo estaba ahí por inercia.
Este tránsito te pide discernimiento emocional: aprender a elegir a tu tribu no por lealtad automática, sino por resonancia real. El domingo, Venus replica esta conjunción y lo vuelve completamente emocional. Ya no solo lo entiendes, lo sientes. Hay vínculos que se suavizan, otros que se despiden, otros que se transforman. Es una limpieza amorosa de tu círculo.
El 10 de febrero Venus entra en Piscis y se queda ahí todo el mes, trayendo una energía profundamente compasiva, romántica y sanadora a tu mundo social. Puedes sentir más conexión con personas afines, más sensibilidad hacia causas colectivas, más deseo de contribuir desde el corazón. Pero también puede aparecer la nostalgia por relaciones que no prosperaron, por amistades que cambiaron, por sueños que evolucionaron. Venus aquí no busca que te aferres, busca que honres lo que fue y permitas que lo nuevo llegue con ligereza.
El 12 de febrero, Mercurio se une al Nodo Norte en Piscis y esto es una señal clarísima de destino. Una conversación, un mensaje, una intuición o incluso un sueño puede marcar un antes y un después. Algo se ordena dentro de ti respecto a tu propósito colectivo, a tu rol dentro de un grupo, a lo que quieres construir junto a otros. No estás aquí para hacerlo todo sola, pero tampoco para pertenecer a lugares donde tu esencia se diluye.
Mientras tanto, Júpiter en Cáncer se enfrenta a Juno en Capricornio y activa un conflicto entre lo que comunicas y lo que prometes, entre tus ideas y tus compromisos de largo plazo. Tal vez te des cuenta de que has estado diciendo que sí a planes que ya no vibran contigo, o que has estado postergando una conversación importante por miedo a incomodar. Este tránsito te pide coherencia: que lo que piensas, lo que dices y lo que eliges estén alineados.
Y entonces llega uno de los cambios más profundos del año: el 13 de febrero, Saturno entra en Aries. Para ti esto marca el inicio de un ciclo de dos años y medio de trabajo interior real. Saturno aquí no es externo, es interno. Es el momento de enfrentar miedos inconscientes, patrones de autosabotaje, dependencias emocionales, culpas heredadas y cargas que no te pertenecen. Saturno en Aries te pide valentía para mirarte sin filtros, para sanar desde la raíz, para dejar de huir de tus propias sombras.
Este tránsito no es visible para los demás, pero es gigantesco para tu alma. Te estás preparando para una nueva identidad, y antes de nacer esa versión, hay que limpiar la anterior. Es un proceso silencioso, profundo, espiritual. No es drama, es iniciación.
Tauro, febrero es intenso porque te está llevando a redefinir quién eres en relación con los demás y quién eres cuando estás sola contigo misma. Estás cerrando ciclos kármicos, afinando tu intuición y soltando viejas versiones de pertenencia.
Esta semana te pregunta algo muy poderoso: ¿Con quién quieres caminar… y desde qué versión de ti?
