Horóscopo semanal 8 de diciembre, Escorpio (Sol & Ascendente) 


Este es el horóscopo semanal del 8 al 14 de diciembre para

ESCORPIO de Sol & Ascendente.


Esta semana te pide honestidad absoluta contigo misma. No con la versión fuerte, poderosa y estratégica que todo el mundo conoce, sino con esa parte vulnerable que, aunque controles a la perfección, también necesita luz, estructura y validación.

Desde el 8 de diciembre, cuando Mercurio en tu signo forma un trígono con Saturno en Piscis, entras en un estado mental más maduro, más centrado, como si por fin pudieras ponerle palabras claras a algo que llevas cargando desde hace semanas. Este aspecto te baja del drama y te sube al diálogo: conversaciones profundas, decisiones importantes, claridad emocional que viene desde lo más hondo. Se siente como si tu intuición y tu lógica entraran en el mismo cuarto… y se llevaran bien.

El 10 de diciembre, el clima cambia. Neptuno despierta directo, y eso para ti siempre es fuerte porque toca una parte emocional muy creativa, muy romántica y a veces muy escapista. Justo ese mismo día, Mercurio en tu signo se opone a Urano en Tauro, y ahí viene la chispa, la revelación, el plot twist. Es la típica situación que no puedes controlar: un comentario inesperado, alguien que reaparece, un mensaje que cae como balde de agua fría pero que, en realidad, te libera. Urano siempre hace temblar la realidad justo como no querías, pero como necesitabas para tomar una decisión. Prepárate para soltar expectativas, para mover una pieza importante de tu vida o para cambiar la narrativa en una relación clave.

El 11 de diciembre, la Luna menguante en Virgo te baja la velocidad. Literal. Todo lo que antes te parecía urgente ahora se vuelve prescindible. Sientes que necesitas ordenar tu espacio, tus contactos, tus prioridades. La entrada de Mercurio a Sagitario empieza a mover tus temas económicos, emocionales y de seguridad, y te obliga a preguntarte: ¿qué quiero construir realmente para 2026?

Y con Venus en Sagitario cuadrando al Nodo Norte, te das cuenta de qué relaciones están creciendo contigo… y cuáles ya no. Este tránsito se siente mucho en la autoestima: empiezas a ver tu valor con menos filtro emocional y más objetividad. Es un wake-up call tipo amiga que te agarra de los hombros y te dice: “esto ya no es para ti».

El 13 de diciembre el mes se pone intenso: Mercurio en Sagitario forma un sextil con Plutón en Acuario, y eso te da visión a largo plazo. No es solo pensar en dinero, trabajo o estabilidad, sino en quién quieres ser emocional y psicológicamente. Este aspecto te ayuda a cerrar dinámicas viejas, a entender para qué viviste lo que viviste este año y a tomar decisiones estratégicas que te van a abrir puertas en 2026. Es como si por fin vieras el mapa completo.

Y luego llega el 14 de diciembre, un día cargado de simbolismo. Marte en Sagitario cuadra a Neptuno, y aquí debes cuidarte de caer en fantasías, expectativas infladas o conversaciones que prometen mucho pero entregan poco. Si alguien te dice “ya voy a cambiar”, “te juro que sí”, “voy a intentarlo”… observa acciones, no palabras.

Tu energía emocional podría dispersarse un poco, así que esta no es la semana para invertir más de lo que estás recibiendo. Pero aquí viene el bálsamo: el Sol en Sagitario forma un trígono con Quirón en Aries, y eso es profundamente sanador. Es un tránsito que restaura tu confianza personal. Te recuerda quién eres, lo que vales y lo mucho que has crecido desde que comenzó el año.

En el día a día, se puede manifestar como una conversación que te hace sentir vista, un mensaje inesperado que te valida, una oportunidad laboral que te hace recordar tu poder o incluso una decisión íntima que has postergado y que finalmente tomas porque ya no te reconoces en el lugar donde estabas. Este trígono es un “aquí estoy, sigo fuerte, sigo creciendo y sigo eligiéndome”.

En resumen, Escorpio, esta semana es un puente entre tu verdad interna y tu nueva versión externa. Empieza con claridad, atraviesa una sacudida emocional, pasa por un detox necesario y termina empoderándote de nuevo. Te están pidiendo que sueltes expectativas viejas, que dejes de cargar con historias que ya no vibran contigo y que te abras a un nuevo tipo de estabilidad, una que no depende de controlar todo, sino de confiar en lo que ya sabes de ti.

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