Este es el horóscopo semanal del 22 al 28 de diciembre para
ACUARIO de Sol & Ascendente.
Esta semana, Acuario, la vida te hace un soft reset emocional y mental sin avisarte, como cuando decides abrir tu clóset para “acomodar un par de cosas” y terminas haciendo una limpia EXISTENCIAL. Todo empieza alrededor del 22 de diciembre, cuando Júpiter en Cáncer activa tu zona del bienestar cotidiano y forma una cuadratura con Quirón en Aries, tocando esa parte tuya que siempre quiere ser autosuficiente… pero que empieza a darse cuenta de que no tiene por qué hacerlo todo sola.
Júpiter, arquetipo del crecimiento, y Quirón, arquetipo de la herida que se vuelve maestra, te muestran claramente dónde tu rutina, tus responsabilidades y tus hábitos necesitan más ternura y menos frialdad. Te das cuenta de que lo que te duele no es que hagas mucho, sino que lo hagas desde la obligación, no desde la elección. Y sí, ahí puede haber un mini “ouch”: un comentario, un pendiente, una situación laboral que te exige cambiar el enfoque.
El 24 de diciembre, justo en Nochebuena (obvio el Universo tiene timing cósmico y dramático) Venus a punto de salir de Sagitario tensiona a Neptuno en Piscis. Es un día de bruma emocional, de esas en que proyectas más de la cuenta, idealizas, interpretas, dudas. Venus es deseo, Neptuno es fantasía. Juntas, te hacen preguntarte si una amistad, un plan colectivo, un proyecto grupal o incluso una versión pública de ti misma está basada en algo real o en pura ilusión. Si estabas idealizando conexiones, aquí lo ves. Si estabas poniendo expectativas demasiado altas en alguien, también lo ves. No es malo; es revelador. Es como limpiarte los lentes y descubrir que lo que te dolía no era la realidad, sino la expectativa. Horas después, Venus entra a Capricornio y esa parte tuya que se dispersa vuelve a aterrizar: ahora quieres claridad, límites, estructura emocional y decisiones que te den paz, no drama.
Hacia el 27 de diciembre, la Luna creciente en Aries prende un fuego interno que te devuelve la voz, la iniciativa y la seguridad en tu perspectiva. Aries es acción, impulso, valentía. En esa zona de tu carta, la Luna despierta una fuerza mental increíble: claridad en tus decisiones, avance en conversaciones pendientes, un “ya basta” frente a dinámicas que te frenaban. De pronto, lo que venías posponiendo (una conversación directa, un mensaje, un límite, un sí o un no definitivo) se vuelve urgente… pero desde un lugar muy sano. Esta Luna te da independencia mental, capacidad de poner palabras exactas donde antes había confusión, y sobre todo, una sensación de dirección. Es como recuperar tu propio GPS.
Astrológicamente, esta semana te está diciendo tres cosas súper importantes. La primera: tu bienestar emocional y tu rutina necesitan más amor y menos exigencia. La segunda: no todo lo que brilla es oro, especialmente en temas sociales, amistades o colaboraciones; Venus y Neptuno te enseñan a distinguir lo auténtico de lo performático. Y la tercera: tu voz vuelve, más fuerte, más segura y más dueña de sí misma.
A nivel práctico, esta semana te puede traer cansancio emocional, pequeñas revelaciones en tus relaciones, un cierre simbólico de un rol social o un despertar respecto a tus límites energéticos. También puedes sentirte lista para iniciar un nuevo ciclo personal cuando Venus entre a Capricornio: más adulta, más selectiva, menos dispersa.
A nivel emocional, es una semana de ver y soltar ilusiones, de ordenar lo que te preocupa sin dramatismo y de decirte a ti misma la verdad. Y a nivel espiritual, es una semana de reconexión: vuelves a escucharte, vuelves a confiar en tu instinto y vuelves a tomar decisiones desde tu centro, no desde la duda o la prisa.
El clima cósmico te prepara para un inicio del 2026 donde tu rol en el mundo, tu identidad social y tu capacidad de liderar desde tu autenticidad se van a volver temas cruciales. Pero esta semana, Acuario, la tarea es simple: escucha tu cuerpo, revisa tus expectativas, no idealices y usa esa Luna creciente para decir lo que llevas guardando demasiado tiempo. Tu voz será tu magia. Tu claridad será tu poder. Y tu evolución… ya empezó.
