Horóscopo semanal 2 de febrero, Tauro (Sol & Ascendente)

Este es el horóscopo semanal del 2 al 8 de febrero para 

TAURO de Sol & Ascendente.

Tauro, esta no es una semana cualquiera. Es una de esas que marcan el cierre de una era personal, de esas que dentro de unos años vas a recordar como “el momento en el que ya no pude seguir siendo la misma”.

El martes 3 de febrero Urano despierta directo en tu signo por última vez en esta vida, cerrando un ciclo que ha durado años y que termina definitivamente en abril de 2026. Esto es enorme. Urano te ha venido enseñando desde finales de 2018 a romper con versiones antiguas de ti, a dejar atrás la comodidad que ya no te representa, a reconstruir tu identidad, tu cuerpo, tu forma de amar, de ganar dinero, de elegir, de habitar el mundo. Ahora no se trata de empezar, sino de integrar. La pregunta clave es: ¿qué parte de ti ya no puede seguir negociando su verdad por estabilidad emocional, social o económica?

Este tránsito te pide honestidad brutal contigo misma. Te pide que mires si tu vida actual realmente refleja quién eres hoy o si sigues viviendo con estructuras que fueron creadas para una versión pasada de ti. Lo que no esté alineado con tu autenticidad va a empezar a sentirse incómodo, pesado, incluso insoportable. Y no es castigo, es coherencia. Es el universo diciéndote: ya aprendiste, ahora vive desde ahí.

El miércoles, Venus desde Acuario forma un sextil con Quirón en Aries y este aspecto es profundamente sanador. Es como si una herida silenciosa relacionada con tu valor personal, con tu autoestima o con tu derecho a brillar empezara a suavizarse. Puede ser una conversación, una señal, un recuerdo, una realización interna que te ayude a perdonarte por haber sido dura contigo misma durante tanto tiempo. Hay una reconciliación interna poderosa: la mujer fuerte y la mujer vulnerable empiezan a caminar juntas.

Pero el jueves llega uno de los momentos más intensos de la semana. Mercurio en Acuario forma una cuadratura con Urano en Tauro. Y el domingo 8 este mismo patrón se repite, ahora con Venus. Esta es la última vez en toda tu vida que Mercurio y Venus se tensan con Urano desde tu digno, porque Urano está a punto de despedirse de Tauro para siempre. Esto convierte estos días en portales de decisiones, rupturas de pensamiento, giros emocionales y redefiniciones de identidad.

Puede haber noticias inesperadas, conversaciones que cambian tu forma de verte, revelaciones que no estabas lista para escuchar pero que ya no puedes ignorar. También puede haber impulsos fuertes de cambiar tu imagen, tu rumbo profesional, tus vínculos o tu narrativa personal. El mensaje es claro: no negocies tu autenticidad por aprobación externa. No edites tu verdad para ser más “aceptable”. No te traiciones para sostener una versión cómoda de tu historia.

Aquí no se trata de actuar por impulso, sino de reconocer qué partes de tu vida ya no vibran contigo. La tensión existe porque estás creciendo. Y crecer duele cuando todavía estás sosteniendo estructuras que fueron creadas para una mujer que ya no eres.

El jueves 6 de febrero, Mercurio entra en Piscis y con él comienza una etapa mental más intuitiva, más sensible, más conectada con lo invisible. Este Mercurio no razona, siente. No calcula, percibe. No estructura, intuye. Y ahí mismo, el 26 de febrero, iniciará su primera retrogradación del año, justo en plena temporada de eclipses. Esto significa que lo que ahora empieces a pensar, soñar o imaginar sobre tu futuro tendrá revisiones importantes. No todo está decidido. Hay espacio para corrección, refinamiento y maduración emocional.

Durante esta semana podrías sentirte más vulnerable, más perceptiva, más abierta a lo espiritual, a las señales, a los sueños. Es como si el universo te estuviera diciendo: baja el ruido externo para poder escuchar tu voz interna. Porque ahí está la verdadera guía.

Este es una semana de cierre kármico, Tauro. De esas que no vienen a endulzar el oído, sino a honrar tu proceso de evolución. Estás cerrando uno de los ciclos más importantes de tu vida adulta: el de convertirte en tu propia autoridad. El de dejar de pedir permiso para ser quien eres. El de entender que la estabilidad no viene de controlar el entorno, sino de confiar en tu verdad.

Febrero no viene suave. Viene honesto. Viene crudo. Viene real. Y tú estás lista para sostenerlo. Porque ya no eres la mujer que necesitaba protección. Eres la mujer que se protege a sí misma siendo fiel a lo que siente, piensa y desea.

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