Este es el horóscopo semanal del 2 al 8 de febrero para
LEO de Sol & Ascendente.
Leo, esta es una de esas semanas que no pasan desapercibidas en la historia de tu vida. El martes 3 de febrero Urano arranca directo por última vez en Tauro y eso es enorme para ti, porque marca el cierre definitivo de un ciclo que ha estado transformando tu relación con el éxito, con tu imagen pública, con tu vocación y con la forma en la que quieres ser vista en el mundo.
Desde 2018 la vida te ha estado empujando a redefinir qué significa triunfar, qué significa sentirte orgullosa de ti misma y qué precio estás dispuesta a pagar por mantener una versión que ya no te representa. Ahora el mensaje es claro: no puedes seguir sosteniendo estructuras profesionales o sociales que no honren tu autenticidad. Lo que no es real, se va a mover. Lo que no vibra con tu verdad, se va a romper. No para castigarte, sino para liberarte.
Este tránsito te pide observar en qué áreas de tu vida sigues actuando desde el “deber ser” y no desde el “esto es lo que soy hoy”. ¿Estás persiguiendo una meta porque realmente la amas o porque te da validación externa? Urano te confronta con esa pregunta, y la respuesta puede cambiar por completo el rumbo de tu año.
El miércoles Venus en Acuario forma un sextil con Quirón en Aries y aquí entra una energía profundamente sanadora en tus vínculos. Es un aspecto que habla de conversaciones honestas, de relaciones que te ayudan a expandir tu visión del amor, de encuentros que te recuerdan que amar también es crecer. Puede aparecer alguien que te inspire, que te muestre otra forma de vincularte o que te ayude a cerrar una herida relacionada con la confianza, la libertad o la autonomía dentro de una relación. Esta energía no es romántica superficial, es amor que despierta conciencia.
Pero el verdadero clímax emocional llega el jueves cuando Mercurio en Acuario forma una cuadratura con Urano en Tauro, y el domingo 8 cuando Venus hace exactamente lo mismo. Estos dos tránsitos son históricos para ti porque es la última vez en tu vida que los planetas personales tensan a Urano desde Tauro. Esto convierte esta semana en un portal de decisiones, revelaciones y cambios irreversibles en temas de pareja, asociaciones, contratos y compromisos importantes.
Aquí pueden aparecer discusiones inesperadas, cambios de planes, verdades que salen a la luz o una sensación interna de “esto ya no es negociable”. Relaciones que parecían estables pueden tambalearse, no porque estén destinadas a terminar, sino porque necesitan evolucionar. Y si no evolucionan, entonces sí, pueden romperse. Esta energía no tolera lo falso, lo cómodo por costumbre ni lo que ya no tiene vida.
Puede ser intenso, sí. Puede doler, también. Pero es una de esas semanas que más adelante miras atrás y dices: “ahí cambió todo”. Ahí me atreví a elegir diferente. Ahí dejé de traicionarme.
El jueves 6 de febrero Mercurio entra en Piscis y tu mente cambia completamente de registro. Pasas del análisis racional al sentir profundo. Empiezas a percibir las dinámicas de poder, de intimidad y de entrega emocional con muchísima más sensibilidad. Este tránsito te vuelve más perceptiva, más intuitiva, más consciente de tus límites y de tus deseos reales. No es un tránsito para decisiones rápidas, es un tránsito para escuchar lo que tu cuerpo y tu energía ya saben.
Y ojo con esto: Mercurio va a iniciar su primera retrogradación del 2026 el 26 de febrero, justo en la semana entre eclipses. Todo lo que ahora se mueva en temas de intimidad emocional, acuerdos profundos, compromisos o dependencia afectiva todavía tiene ajustes por delante. Nada está cerrado del todo. Todo está en proceso.
Esta semana es un umbral para ti, Leo. Una puerta entre la versión que ya no encaja y la versión que estás a punto de habitar. Es intensa porque toca dos pilares de tu vida: tu identidad pública y tus vínculos más importantes. Te obliga a preguntarte si estás viviendo desde la coherencia o desde la expectativa ajena.
Febrero no viene a darte calma, viene a devolverte poder. A recordarte que amar no es perderte, que comprometerte no es traicionarte y que tu brillo no tiene que negociarse por aprobación. Esta semana no es cómoda, pero es profundamente liberadora.
