Este es el horóscopo semanal del 9 al 15 de febrero para
LEO de Sol & Ascendente.
Leo, esta no es una semana cualquiera. Esta es una de esas semanas que marcan un antes y un después interno, aunque por fuera todo parezca seguir igual. Estamos en temporada de eclipses y el primero del año ya viene caminando hacia ti como una ola que no se puede frenar. Lo que se active ahora no es pequeño, es profundamente transformador.
El 9 de febrero, Mercurio y Pallas se unen en Piscis y abren una puerta a conversaciones que no se pueden evadir. Este tránsito te lleva a mirar tus apegos, tus miedos, tus pactos emocionales y tus heridas de poder. Empiezas a entender dónde te has entregado de más y dónde te has protegido de menos.
No es una claridad cómoda, es una claridad que incomoda porque te muestra verdades que ya no puedes seguir ignorando. El domingo 15, Venus replica este aspecto y entonces ya no solo lo entiendes, lo sientes. Se despiertan emociones intensas, deseos profundos, necesidad de intimidad real y de vínculos que no se queden en la superficie. Ya no quieres relaciones seguras, quieres relaciones honestas.
El 10 de febrero, Venus entra en Piscis y se queda ahí todo el mes, volviendo tu mundo emocional más sensible, más magnético y más vulnerable. Este tránsito te empuja a amar desde un lugar mucho más crudo y auténtico. No hay espacio para juegos de poder ni para máscaras. Aquí se ama con el alma o no se ama. También es un periodo ideal para sanar heridas emocionales viejas, trabajar el perdón y liberar rencores que te han pesado más de lo que estabas dispuesta a admitir.
El 12 de febrero, Mercurio se une al Nodo Norte en Piscis y esto es un portal de destino. Algo se revela. Algo se decide. Algo se suelta. Este tránsito te habla de cierres kármicos, de pactos que se rompen, de procesos de sanación que por fin encuentran sentido. Puedes tener una conversación, una realización interna o un momento de claridad que te haga entender por qué ciertas experiencias fueron necesarias para convertirte en quien eres hoy. No fue castigo, fue entrenamiento espiritual.
La tensión aparece cuando Júpiter en Cáncer se opone a Juno en Capricornio. Aquí surge un conflicto entre lo que cargas en silencio y lo que el mundo espera que sigas sosteniendo. Es una semana donde te preguntas si sigues siendo leal a compromisos que ya no te representan. Te enfrentas a la pregunta incómoda: ¿Estoy siendo responsable o me estoy abandonando? ¿Estoy sosteniendo estructuras externas a la fuerza mientras mi alma pide descanso y verdad?
Y entonces llega el movimiento más serio de todos. El 13 de febrero, Saturno entra en Aries e inicia un ciclo de dos años y medio que transformará tu manera de ver la vida, la fe, el propósito y la dirección que le das a tu existencia. Saturno aquí no quiere teorías, quiere convicción. Te va a pedir que definas qué crees, qué defiendes y hacia dónde caminas con verdadera responsabilidad. Este ciclo te enseña a vivir desde tu verdad espiritual, no desde lo que te dijeron que era correcto.
Este tránsito marca el inicio de una etapa donde tu crecimiento ya no será emocional, será filosófico y existencial. Cambia tu manera de ver el mundo. Cambia tu manera de tomar decisiones. Cambia la forma en la que eliges tu camino. Se acaba la improvisación espiritual. Empieza la maestría interna.
Leo, febrero no viene a ser bonito, viene a ser honesto. Viene a sacarte capas. Viene a devolverte poder desde un lugar más consciente. El eclipse que se acerca solo confirmará lo que esta semana ya empieza a sembrar: tu transformación no es opcional, es inevitable. Y esta vez, no vienes a brillar por fuera, vienes a reconstruirte desde adentro.
