Este es el horóscopo semanal del 2 al 8 de febrero para
GÉMINIS de Sol & Ascendente.
Géminis, esta semana tiene una energía de cierre profundo, de esos que no hacen ruido hacia afuera pero que lo mueven todo por dentro.
El martes 3 de febrero Urano arranca directo por última vez en Tauro y con eso comienza la recta final de un ciclo que ha estado trabajando en tus sombras, en tu mundo interno, en tus miedos silenciosos, en tus patrones inconscientes y en las historias que te contabas para sobrevivir emocionalmente.
Urano aquí no vino a ser suave, vino a despertarte de sueños que ya no eran reales. Ahora te toca observar qué hábitos emocionales, qué formas de escapar, qué autoengaños o qué vínculos invisibles ya no pueden acompañarte hacia la versión de ti que está naciendo. Este es un cierre kármico. No es ligero. Es liberador, aunque primero se sienta incómodo.
Esta semana te pide valentía emocional. Te pide mirar de frente aquello que normalmente esquivas con humor, con distracción o con movimiento constante. Te pide silencio para escuchar lo que llevas años evitando sentir. Urano te está preparando para una nueva etapa de tu vida donde tu mente será más libre, pero primero tiene que vaciarse de lo que la mantenía prisionera.
El miércoles, Venus en Acuario forma un sextil con Quirón en Aries y aquí aparece una energía de sanación a través de la amistad, de la comunidad, de la tribu que te elige tal y como eres. Puede ser una conversación honesta, un encuentro casual, un mensaje inesperado que te recuerde que no estás sola, que no tienes que cargar todo tú, que también mereces apoyo emocional sin tener que explicarte tanto. Este tránsito repara heridas relacionadas con el sentido de pertenencia. Te muestra que puedes ser tú sin tener que adaptarte para encajar.
Pero el verdadero punto de quiebre llega el jueves, cuando Mercurio en Acuario forma una cuadratura con Urano en Tauro. Y el domingo 8 esto se intensifica porque ahora será Venus quien active esa misma tensión. Estos dos tránsitos son únicos e irrepetibles. Es la última vez en tu vida que Mercurio y Venus se tensan con Urano desde Tauro antes de que Urano cambie de signo. Esto convierte estos días en portales de revelación.
Aquí pueden surgir pensamientos abruptos, recuerdos que no habías procesado, emociones que creías superadas, deseos que habías enterrado. Puede haber sueños extraños, ansiedad sin causa aparente, ganas de huir, de romper, de desaparecer o de reinventarte sin dar explicaciones. No es caos, es liberación. Es tu sistema interno reorganizándose.
La tensión no viene para destruirte, viene para mostrarte qué parte de tu historia interna ya no puede seguir acompañándote. Qué narrativa mental ya no te representa. Qué versión de ti se construyó desde el miedo y no desde el amor propio. Esta es una limpieza emocional profunda, aunque no siempre sea cómoda.
El jueves 6 de febrero Mercurio entra en Piscis y tu mente cambia de frecuencia. Pasas de la lógica a la intuición, del análisis al sentir, de la razón al símbolo. Te vuelves más perceptiva, más empática, más sensible a lo que no se dice. Y aquí hay algo importante: Mercurio va a iniciar su retrogradación el 26 de febrero justo en medio de la temporada de eclipses, así que todo lo que ahora empieces a imaginar sobre tu futuro profesional, tu vocación, tu imagen pública o tu propósito va a necesitar revisión. No tomes decisiones definitivas todavía. Observa, siente, escucha.
Este Mercurio te pide que no fuerces respuestas racionales. Que permitas que tu visión se construya desde el alma y no desde la urgencia. Que confíes en que no todo se define de inmediato. Hay procesos que necesitan madurar en silencio.
Febrero no es un mes liviano para ti, Géminis. Es un mes de transición interna. De despedida de viejas estructuras emocionales. De cierre de ciclos inconscientes. De limpieza espiritual. Y aunque pueda sentirse pesado, también es profundamente sanador.
Esta semana no viene a darte certezas, viene a vaciarte de las que ya no eran reales. No viene a ordenar, viene a reconfigurar. No viene a tranquilizar, viene a despertarte.
Estás a punto de entrar en una de las etapas más importantes de tu vida: en abril, cuando Urano llegue a tu signo, tu identidad se transformará por completo. Pero antes, el universo te pide algo muy específico: suelta lo que ya no vibra contigo, incluso si no sabes todavía qué va a llegar después. Porque la libertad que buscas no está afuera. Está en tu capacidad de dejar de ser quien ya no eres.
