Este es el horóscopo semanal del 8 al 14 de diciembre para
SAGITARIO de Sol & Ascendente.
Esta semana se siente como si el universo te estuviera diciendo: “lo que estás por descubrir de ti misma te va a cambiar la vida, pero primero… respira.” Y sí, viene introspección, claridad, decisiones nuevas y un boost energético que te devuelve a ti misma después de semanas de duda o confusión.
El 8 de diciembre, Mercurio en Escorpio forma un trígono con Saturno en Piscis, y este aspecto se siente como un cierre kármico suave, elegante, muy interior, pero necesario. Es como si finalmente entendieras qué emoción, qué miedo o qué duelo emocional has cargado desde 2023 y que ya no te toca sostener. Saturno abre una puerta para que tu mente deje de sabotear tus propios procesos. Este día puedes tener insights fuertes, de esos que te hacen decir: “wow, ya entendí por qué me comporto así.” Excelente para terapia, journaling, o simplemente para escuchar tus sueños… traen mensajes.
El 10 de diciembre, pasan dos cosas. Primero, Neptuno arranca directo en Piscis, y esto te devuelve una brújula emocional que no tenías desde hace meses. Paradójicamente, recuperas claridad a través de tu intuición; no es lógica, es certeza. El mismo día, Mercurio en Escorpio hace oposición a Urano en Tauro, y aquí sí cuidado con noticias inesperadas, cambios de planes, gente que aparece de la nada, mensajes que no viste venir, o incluso una revelación interna que te cambia el humor del día. No es un mal tránsito, pero sí es uno que te empuja a reconocer lo que estabas evitando. Urano siempre genera epifanias.
El 11 de diciembre, la energía se mueve muchísimo. La Luna menguante en Virgo te pide que sueltes expectativas laborales y de performance. No puedes ser súper humana todos los días, y esta Luna te lo deja clarísimo. El mismo día, Mercurio entra a Sagitario, y literal: vuelve la voz que habías perdido. Empiezas a hablar más claro, más fuerte, más tú. Sientes tu confianza regresar, tus ideas fluir y tu visión expandirse. Y por si eso fuera poco, Venus en Sagitario forma una cuadratura con el Nodo Norte en Piscis, lo que te confronta con un patrón emocional o romántico que se repite desde hace tiempo. Algo o alguien te obliga a preguntarte: ¿qué quiero realmente? ¿y qué necesito dejar de romantizar? Este tránsito es fuerte, pero increíblemente liberador si lo tomas con honestidad.
El 13 de diciembre, Mercurio en tu signo forma un sextil con Plutón en Acuario, y este día es poder puro. Recuperas una parte de ti que habías dejado dormida: tu capacidad de decidir. Tu capacidad de decir no. Tu capacidad de decir sí a lo que sí quieres, sin miedo al juicio. Es un tránsito excelente para entrevistas, conversaciones importantes, contratos, decisiones académicas, trabajo creativo, redes sociales y todo lo que implique comunicar desde tu verdad. Hay magnetismo, hay claridad, y hay una vibra de “nadie me detiene”.
Y luego llega el 14 de diciembre, un día de contrastes. Por un lado, Marte en Sagitario hace cuadratura a Neptuno en Piscis, lo que puede generarte un poquito de ansiedad, cansancio o confusión sobre hacia dónde correr. Si te sientes dispersa, es normal. Marte quiere velocidad; Neptuno quiere pausa. Terminas en medio. No tomes decisiones impulsivas este día. No mandes mensajes impulsivos. No declares guerras emocionales. Solo siente, observa y descansa.
Pero el mismo 14, el Sol en Sagitario forma un trígono con Quirón en Aries, y este aspecto te devuelve al centro como si nada hubiera pasado. Es un tránsito de sanación, de validación, de darte cuenta de que tu autenticidad nunca fue un problema. Aquí puedes sentir un boost de autoestima gigante: algo así como “ok, ya entendí por qué dolió… y ya entendí que no me voy a quedar ahí.” Es un tránsito perfecto para perdonarte, priorizarte y decidirte por la versión de ti que quieres encarnar en 2026.
En resumen, Sagitario, esta semana es un viaje interno que termina devolviéndote al mundo más fuerte, más clara y más tú que en mucho tiempo. Empiezas soltando, atraviesas verdades incómodas, recuperas tu voz, ajustas relaciones, te reencuentras con tus deseos… y terminas renaciendo.
